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En esta fotografía me encuentro (de izquierda a derecha) con: Gregorio Muelas, Enna Villarroya, Rafael Mesado y Arantxa Esteban. (Yo soy el de la derecha).

Con motivo de la presentación de los números 1 y 2 de la revista “Crátera”, y el número 14 de la revista “Azaharanía” (3-11-2017), Gregorio Muelas y quien suscribe, fuimos invitados por Marcelo Díaz, coordinador de la tertulia castellonense El Almadar, a hacerlo en La Bohemia, sala cultural —ya emblemática— castellonense, donde no es raro ver —entre otras muchas cosas— interesantes exposiciones de arte, presentaciones de libros o incluso, actuaciones musicales.

Las instantánea, fue tomada después de la presentación, en un local cercano. Las buenas vibraciones y la grata conversación propiciaron uno de esos momentos especiales por los que merece la pena desplazarse a otra ciudad con el pretexto de hablar de poesía.

“Azaharanía” y “Crátera”: dos revistas de poesía hermanadas por la amistad.

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Próxima presentación del número 2 de la revista “Crátera”, el próximo jueves,  9 de noviembre, a partir de las 19:30 h, en la Sala Multiusos de la Casa Palacio de Vivanco (Camino Real, 22), en Catarroja (Valencia).

Introducirá al acto el Excmo. alcalde de Catarroja D. Jesús Monzó.

Intervendrán José Antonio Olmedo, Gregorio Muelas y Jorge Ortiz, editores y directores de la revista, acompañados por Bibiana Collado, poeta, profesora y miembro del comité asesor.

Organizan:

Crátera. Revista de Crítica y Poesía Contemporánea, Ayuntamiento de Catarroja y Asociación Literaria Crátarroja.

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Contenidos y colaboradores del n.º 2:

Ilustraciones:

Cubierta: Juan Carlos Mestre

Portadillas: Enriqueta Hueso, Ricardo Ranz, Marcelo Díaz, Sara García Lafont.

Inéditos:

Luis Antonio de Villena, Nuno Júdice, Jorge Riechmann, Enrique Falcón, Alejandro López Andrada, Juan Ramón Barat, Guadalupe Grande, Marta López Vilar, Vanesa Pérez-Sauquillo, Verónica Aranda, José Cabrera Martos, Rafael Correcher, Sergio Navarro, David Trashumante, Ramon Ramon, Teresa Ramos.

La mirada de Basho (haikus):

Félix Arce Araiz, Mila Villanueva, Xaro Ortolá.

Experimental:

Juan López de Ael, Fran Soto (selección de David Acebes Sampedro).

Traducción:

Robert Serban por Elisabeta BotanStela Sourafí y Ceofanis Panagiotópoulos por Natasa Lambrou.

La entrevista:

Nacho Escuín por Jorge Ortiz Robla

Investigación:

“Hilde Domin y el despertar de la conciencia poética” por Gema Estudillo.

Reseñas:

“Entre dos nadas. Antología consultada” de Francisco Brines por José Luis Morante;
“Cantó un pájaro. Antología esencial” de Vicente Gallego por Santos Domínguez;
“Sin ir más lejos” de Fermín Herrero por David Acebes Sampedro;
“Poesía Completa” de Mário de Sá-Carneiro por José Ángel García Caballero;
“De exilios y moradas” de José Luis Zerón Huguet por Gregorio Muelas Bermúdez;
“El primer día” de Julio César Galán por Gregorio Muelas Bermúdez; 
“Tú me mueves” de Agustín Pérez Leal por José Antonio Olmedo López-Amor; 
“Sangre seca” de Josep M. Rodríguez por José Antonio Olmedo López-Amor.

Leído por:

“La noche de Europa” de Dionisio Cañas por Ramón Campos;
“Geometría del Abismo” de David Sarrión Galdón por Jorge Ortiz Robla;
“Cada noche un poema. Antología” de Montserrat Abelló por Antonio Praena;
“Acadèmia d´idiomes invisibles” de Anna Bou Jorba por Eduard Xavier Montesinos.

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Blog de “Crátera”:

http://revistacratera.blogspot.com.es/?m=1

Pide tu ejemplar al correo de la revista:

revistacratera@gmail.com

 

Ricardo Bellveser, periodista, poeta, narrador y crítico literario, ha escrito un artículo sobre la revista Crátera en su sección del diario El Mundo (Comunidad Valenciana, 10-7-2017).

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Artículo de Ricardo Bellveser:

«La revista “Crátera”
Me tropiezo de pronto con una nueva revista cultural. Poética y literaria. Impresa y digital en un equilibrio calculado, y mi corazón palpita de asombro. Además hay algo que empieza a ser nuevo, y es que algunas de las nuevas revistas culturales, no sé si más interesantes que atractivas o viceversa, la voz de nuevas generaciones de artistas jóvenes, ––no digo adolescentes o púberes, sino jóvenes–– están siendo concebidas y producidas en pueblos de la periferia, lo que indica que las nuevas tecnologías de la comunicación, han provocado un relevante cambio de paradigma.
Desde Catarroja (Valencia) municipio de algo menos de 28.000 habitantes ha comenzado a editarse, con fecha “Primavera 2017” y ayuda municipal, una revista de Crítica y Poesía, principalmente de poesía contemporánea, titulada Crátera, que codirigen los poetas Gregorio Muelas Bermúdez, José Antonio Olmedo López-Amor (ambos nacidos en 1977) y Jorge Ortiz Robla. Para empezar mi felicitación al ayuntamiento que, al patrocinar el número cero, manifiesta su deseo de situarse en un lugar destacado del impulso cultural real, con resultados tangibles quiero decir.
El título de la publicación ya es revelador. La crátera es la vasija griega, vasija de cierta capacidad, que se utilizaba para mezclar el vino con agua, y aguardar allí el vino aligerado hasta ser servido. El vino en la antigüedad helénica, se trataba de una bebida densa, espesa incluso, y muy alcohólica, por lo que convenía rebajarla un poco para hacerla más agradable, mas refrescante, de modo que se necesitara una mayor cantidad de ingesta para que los contertulios empezaran a ponerse calamocanos.
La revista está ordenada en torno a una decena de ejes. Comienza con poemas que han de cumplir la condición de ser “Inéditos”, y le sigue “La mirada de Basho”, título bien elocuente pues alude a Matsuo Basho, poeta japonés del siglo XVII, considerado uno de los Cuatro Maestros de la lírica oriental, quien con Buson o Shiki elevaron el arte del haiku a su excelencia. El haiku es una composición poética muy breve, de tan solo tres versos y un carácter que recordaría a nuestros epigramas, aforismos o paremias. La sección acoge a seguidores de este modelo estrófico, entre los que se cuentan dos de los directores de la revista, Muelas y Olmedo (este último bajo el pesudónimo de Heberto de Sysmo), que están acreditados como refinados autores de haikus.
Las otras secciones se dedican a las “Traducciones”, importantísimo para estar al corriente de algunas de las cosas que se publican fuera del ámbito del castellano, “Experimental”, “Investigación” y una entrevista que en esta ocasión la lleva a cabo Ortiz, quien conversa con el joven poeta madrileño, de no llega a cuarenta años, Marcus Versus, el que fue director del festival Inverso, que opina de su mundo.
Completa la publicación las inesquivables secciones de “Reseñas” bibliográficas, otra de reseñas con el original enfoque de “Leído por…” en la que el reseñador se compromete tanto o más como el autor del libro escogido y una “Bibliografía” selecta que cierra la oferta de curiosidad y entretenimiento.
Tiene muy buena pinta, es así, tanto por la variedad de contenidos como porque no es una revista digital, sino en papel y los hijos de Guttemberg aún sentimos la inevitable pasión por lo impreso, que en mi caso ––y, como viajero de trenes y aviones, soy lector diario y meticuloso en ipad y ebooks, por lo que tiene de economía de bulto y peso en los traslados–– llega hasta el mismo olor de la tinta, el papel, la cola y el barniz.
¿Qué le falta?, para mi, una orientación más definida en el sentido de que tomara partido por cosas en concreto, aparte de los haikus, lo que no sé si sería mejor o peor, pero a mi me gustaría más, y ¿qué le sobra? Nada. Es una edición atractiva, de cómoda lectura y variada. Estas revistas suelen durar poco, si bien eso es cosa nuestra, porque depende de la fidelidad de los lectores, pero mientras vivan, sean bienvenidas.
La periferia
Desde la periferia se están editando algunas de las revistas más interesantes del panorama cultural, probablemente porque con las actuales tecnologías, no importa desde donde se producen los productos culturales, sino que importa la calidad de esos productos. Otro ejemplo bien elocuente: desde Ibi (Alicante), una ciudad de 25.000 habitantes, se edita “Optiks Magazine”, una de las mejores revistas digitales dedicada a la imagen y la creación, una joya, y ahora desde Catarroja, como hemos visto, “Crátera”. El mundo ha cambiado».

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Ilustración de cubierta y contraportada de Juan Carlos Mestre.

DATOS DE LA REVISTA

Dirección de Crátera. Revista de Crítica y Poesía Contemporánea:
Gregorio Muelas Bermúdez
Jose Antonio Olmedo López-Amor
Jorge Ortiz Robla

 

Comité asesor:
David Acebes Sampedro
Ramón Campos
Bibiana Collado Cabrera
José Ángel García Caballero
Eduard Xavier Montesinos
Antonio Praena

 

Para el número 1, estos son los contenidos y colaboradores:

Ilustraciones:
Cubierta y contraportada de Juan Carlos Mestre
Interior: Sara García

Inéditos:
Jaime Siles, Ángel Guinda, Miguel Veyrat, Joaquín Pérez Azaústre, José Luis Rey, Andrés Gacía Cerdán, Ana Gorría, Antonio Praena, Ben Clark, Ramon Guillem, José Iniesta, Katy Parra, David González, Sara Castelar, José Daniel García, Berta García Faet.

La mirada de Basho (haikus):
Susana Benet, Ricardo Virtanen, Gorka Arellano Pérez

Traducción:
Robert Rozhdestvensky por Natalia Litvinova, Mircea Petean por Elisabeta Botan, Eugenio Montale por Carlos Vitale,
Hilde Domin por Gema Estudillo.

Experimental:
Atilano Sevillano, Rafael Marín. (Selección de David Acebes)

Entrevista:
Marcus Versus por Jorge Ortiz Robla

Investigación:
“Justo y perfecto” por Justo Serna

Reseñas:
“Blanco Roto”, por Álvaro Valverde; “El club del crimen”, por Carlos Alcorta; “Reflejos en el cristal cotidiano”, por David Acebes Sampedro; “Llamo desde otro planeta”, por José Ángel García Caballero; “Tópo”, por Gregorio Muelas Bermúdez; “Contra las cosas redondas”, por Gregorio Muelas Bermúdez; “Infierno y nadie: antología poética esencial 1978-2014”, por José Antonio Olmedo López-Amor; “Masa crítica”, por José Antonio Olmedo López-Amor.

Leído por:
“Sabe la noche”, por Ramón Campos; “Nostalgia de la acción”, por Jorge Ortiz Robla; “Sense treva”, por Eduard Xavier Montesinos

 

SUSCRIPCIÓN A LA REVISTA

Si deseas suscribirte y recibir durante un año los tres números de la revista (sin gastos de envío), solo debes escribir a la dirección de correo electrónico de la revista: revistacratera@gmail.com, y recibirás el boletín de suscripción.
Además, el nombre del suscriptor será incluido en la Página de Honor de la revista.

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El pasado viernes, 23 de junio, el Salón de Actos del Ayuntamiento de Quart de Poblet (Valencia), acogió la presentación oficial de la antología poética “50 voces”, uno de los frutos del ingente Proyecto Nacional de Cultura “Granada Costa”.

José Romero, gestor cultural y presidente de la agrupación literaria La Platea, fue el encargado de presentar la ceremonia en calidad de coordinador de dicha antología y prologuista y poeta de la misma. A su lado, una de las poetas más distinguidas de Valencia, Carmen Carrasco Ramos, intervino también como poeta antologada, y además como Delegada Nacional de Poesía del proyecto Granada Costa.

En su intervención, Carmen Carrasco dio a conocer algunas pinceladas de lo que integra el proyecto Granada Costa. Así pues, mencionó que desde hace 18 años la Fundación edita el periódico “Granada Costa. Proyecto Nacional de Cultura”, de ámbito nacional. Un trabajo de 64 páginas editado a todo color bajo el sello Granada Club Selección, otro de los baluartes de dicho núcleo cultural.

Bajo el sello Granada Club Selección han sido publicados cientos de trabajos, no solo literarios, sino también discográficos.

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Otra de las actividades de dicho proyecto es la convocatoria de 10 certámenes literarios, algunos de participación libre, y de muy diversas temáticas: poesía amorosa, mística, infantil, de navidad, también relatos; sin duda, una acertada propuesta que hará ampliar la ya de por sí amplia lista de socios que integran dicho proyecto.

Por su parte, José Romero introdujo brevemente a la antología, un libro en el que 50 poetas, procedentes de toda la geografía española, componen un excelente repertorio cultural y lírico. En sus más de 200 páginas se encuentran poemas de muy diversa índole: poesía amorosa, social, celebratoria, mística o de la experiencia, un buen ejemplo de la variedad de la práctica poética española, aunque en este caso, con una clara tendencia al clasicismo.

Como presidente del Grupo Literario La Platea, José Romero comentó lo satisfactorio que fue, tanto a título personal, como para todos los socios, la convocatoria y entrega de premios del I Concurso “Quart de Poblet es Poesía”, un certamen dirigido a todos los colegios de esta localidad valenciana en el que destacó el alto índice de participación juvenil.

Para finalizar el acto, algunos de los poetas del Grupo La Platea, así como poetas participantes de dicha antología, recitaron poemas del libro. Para finalizar, tanto público como participantes disfrutaron de un Vino de Honor.

El acto fue cubierto gráficamente por el escritor y gestor cultural José Carlos Lloréns.

 

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A continuación, la nómina de autores antologados:

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Gregorio Muelas Bermúdez

Editorial: Círculo Rojo

Número de páginas: 107

Autor: Gregorio Muelas Bermúdez

Género: Poesía

Fecha de publicación: Junio de 2010

 Aunque me borre el Tiempo (Círculo Rojo, 2010), es una obra poética que engloba dos poemarios: Con las palabras, con el Tiempo y No hay vado en el fuego. Gregorio Muelas Bermúdez, escritor emergente en la literatura valenciana, nos presenta su obra dividida en dos partes, dos obras tan complementarias como diferenciables.

Por un lado, su versificación en Con las palabras, con el tiempo, está declaradamente unida al metro clásico, mayoritariamente al verso endecasílabo, cuya máxima representación está contenida en catorce sonetos que perviven en sus hojas. Sin embargo, en No hay vado en el fuego nos ofrece concesiones al verso libre, así como una mayor utilización del eneasílabo, lo que demuestra que además de conocer los cánones, amarlos y respetarlos, el autor da buena cuenta de su versatilidad como literato.

La utilización de la rima consonante, asonante, o la inclusión de haikus, son evidencias de la gran variedad lírica que Muelas Bermúdez nos ofrece en esta ópera prima, riqueza que su talento sabe extender al ámbito gramatical utilizando un léxico tan implícito con las imágenes que describe como acertado por su sencillez. Esa patente sencillez, —que no simplicidad— es una desnudez en sus versos que sobrecoge; su testigo es un presente en pos de la breve sinceridad.

Esa condición visual de la palabra es una de las bazas fuertes en la poesía de Bermúdez, la pulcritud en la descripción del tiempo y del espacio hacen de esta poética un baluarte evocador. No hay artificio, hasta me atrevería a decir que no hay retórica, por lo menos, no forzada exageradamente, sólo Poesía en su hondo calado argumental.

Al leer la primera parte del libro Con las palabras, con el Tiempo, uno siente la desazón del que vive en la duda y lanza preguntas metafísicas que nadie responde, pero el poeta, no sólo dramatiza esa angustia del ser humano como lamento, sino que nos ofrece además un hilo de esperanza. El tono, solemne por musical y universalista por humano, se resuelve por ambos poemarios como si un mismo velo los envolviera, un velo de hondura y transfiguración tan agreste como espiritual, tan terrenal como divino.

En No hay vado en el fuego los poemas circunscriben un mosaico de versos neorrománticos, una alborada de poemas de amplia gama cromática llenos de intensidad y sentimiento. Un buen ejemplo de ello es el poema “Canto” dedicado a Rafael Puerto, amigo del autor, o “Perderás la luz”.

No es casualidad encontrar en esta obra referencias a Tarkovski o Bergman, brillantes cineastas admirados por el autor, pues de la misma manera que estos invadieron sus obras con intensos mensajes metafísicos y atractivas puestas en escena, Muelas Bermúdez hace lo propio, quizá en homenaje a ellos, por tanto talento ofrecido.

Con su poema titulado “Bella de día”, que tal vez —y dada su formación audiovisual— haga alusión a la mítica cinta de Buñuel (Belle de jour), alcanza cotas de un lirismo barroco que no deja indiferente al lector e invita a su degustación una y otra vez.

Pero si hay una constante en la poética de Gregorio Muelas, además de su visual pasión por lo que hace, es una omnipotente e inexorable sombra del Tiempo. El Tiempo en los versos de Bermúdez, discurre líquido, ejerciendo todo su poder como centinela; la cuenta atrás de ese imparable reloj de la muerte intenta macerar una voz que se rebela y como resultado trasciende el triunfo poético de esa experiencia vital.

Gregorio Muelas concibe aquí, entre otras formas, la poesía de forma melódica —por la consonancia de su rima— así como antropológica y telúrica por la profundidad de sus temáticos matices, rasgo este que lo emparenta a la poesía de José Hierro, referente rastreable por toda la obra.

Aunque me borre el tiempo es un libro maduro y arriesgado pese a la corta trayectoria de su autor, cualidades inequívocas del compromiso vital entre el autor y su obra; además de revelarse como el punto de partida de un letraherido en busca de sí mismo, algo maravilloso, porque no olvidemos: cuando el poeta habla de sí mismo, también lo hace de todos nosotros.

AUNQUE ME BORRE EL TIEMPO

Aunque me borre el tiempo,
aunque sea ceniza mi cuerpo
y se lo lleve el viento
hacia lejanos páramos desiertos,
mi voz no sucumbirá al sueño.

Aunque me borre el tiempo,
aunque me otorgue el cielo
adioses sin consuelo,
mi voz, como el ave fénix,
alzará de nuevo el vuelo.

Aunque me borre el tiempo,
aunque de mí no queden
más que estos pocos versos,
mientras siga vivo un recuerdo
mi voz dará música al silencio.

Gregorio Muelas Bermúdez

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El pasado 2 de junio de 2015 viví uno de esos momentos imborrables que me ha deparado la poesía. Fui entrevistado por Juan Carlos Morales, presentador de “El Ojo Crítico”, el pretexto, el libro “La soledad encendida”. Fue un placer vivirlo junto a Gregorio Muelas, mi hermano de letras y coautor del libro, con quien he compartido muchos más momentos memorables.

Puede escucharse la entrevista en este enlace:

http://www.rtve.es/alacarta/audios/el-ojo-critico/ojo-critico-haikus-heberto-sysmo-gregorio-muelas-02-06-15/3152626/http://www.rtve.es/alacarta/audios/el-ojo-critico/ojo-critico-haikus-heberto-sysmo-gregorio-muelas-02-06-15/3152626/

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Haiku perteneciente al libro “La soledad encendida” de Heberto de Sysmo y Gregorio Muelas (Ediciones Ultramarina Cartonera & Digital, 2015)

 

un rayo parte

a un árbol milenario,

la lluvia sigue

Heberto de Sysmo

Traducción al italiano:

un raggio spezza

l’albero millenario,

perpetua pioggia

Mara Munafó

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Mara Munafó

Mara Munafó nació en Italia el 20/10/1977, vive desde hace quince años en España, donde trabaja como traductora profesional de italiano. Escribe poesía, es Licenciada en Bellas Artes y ama la literatura desde muy joven.

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A María África de San Juan López-Amor Martínez

 

Madre de purezas tan hermosas

que humedeces mis pupilas con tu esfuerzo,

gracias por poner en prenda tu juventud

por mi culpa, a los verdugos.

 

Verte arrojar tu cuerpo a los abismos

para que yo pueda cruzarlos

siempre será la fuerza de este puño embravecido;

verte transitar como una princesa

enhiesta, de ojos vivos,

todavía elegante vestida de espantapájaros.

Soy yo la obra maestra de tu sangre,

esa que con furia te llora y su alma escribe

por ti entre juramentos lancinantes.

 

Tu fe y tu amor son lo sagrado,

tus ojos; de azules infalibles,

tu cabello; de esplendor albazano,

y el fruto de tu amor este guerrero

que ahorma su mundo a tu enseñanza

con ojos párvulos y corazón herido.

 

El golpe de tu adiós me hizo desnudo,

ya no puedo mentir,

mas tú tienes la grandeza que yo admiro,

y tus besos en el ciclostil de mi memoria

se cuentan ya por miles y prometo

que quiero honrar tus bienes y no puedo, no puedo.

 

No puedo obrar el bien que te mereces

porque este mundo hipócrita

me obliga al rencor y la venganza,

sin ti es más vasto y espantoso el mundo,

y creo que es absurdo

rezar entre mamertos fementidos.

 

Tu corazón es un ramal de cáñamo

que con amor urdiste al mío, recosido,

y ahora siento que tiras

de este reinal bendito hacia tus nubes,

y tu voz sigue siendo un canto

ardido de filarmonía.

 

El manto de tu cuerpo aterido al mío

el calor de tu luz y tu palabra,

son dones memorados que mortifican mi vida

y me provocan el sueño,

dormir para soñar la taumaturgia de tus besos;

esa trampa mortal de un tiempo atrapado

en un bucle de dolor que no se rompe.

 

Perdona que no haya sabido lo bastante

como para quererte tanto,

y no atreva a adquirir ya los billetes

que me devuelvan a tus brazos.

 

 

Heberto de Sysmo

El Testamento de la Rosa, (Ediciones Cardeñoso, 2014)

Finalista del VI Certamen Nacional de Poesía “Poeta Juan Calderón Matador” 2014

 

Prólogo: Blas Muñoz

Epílogo: Gregorio Muelas

Cubierta: Julio Viadel

 

 

 

 

 

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Luces de Antimonio es una antología poética escrita a cuatro manos por dos autores emergentes de la nueva poesía valenciana, Heberto de Sysmo y Okoriades Varacri, pseudónimos literarios de José Antonio Olmedo López-Amor y Juan Antonio López-Amor Martínez respectivamente, sobrino y tío. Este nexo familiar ofrece a esta primera obra de los autores una armoniosa unidad dadas las muchas complicidades que se establecen entre ambos y la influencia mutua que se aprecia en ciertas composiciones, así como el gusto compartido por lo esotérico como instrumento válido para trascender lo mundano.

Más allá de las ideas y sentimientos propios de cada autor, ambos obran el milagro alquímico, el mismo título da cuenta de ese interés común por la magia y el misterio que dimana de la palabra como fuente inagotable de saber, de transmitir con pasión contenida, si por tal podemos entender el continente que ofrece el infinito marco de las palabras, los hechos y deshechos que anidan en el corazón y el alma humana.

De poesía lenitiva podríamos calificar el enciclopédico esfuerzo de los autores por transcribir su universo creativo, pues el hecho de expresar con rabia o con dolor las experiencias sirve de consuelo. Como si de un acto de exorcismo se tratara se acusan las injusticias de un mundo que se deshumaniza a pasos agigantados, qué mejor forma de frenar esa creciente deshumanización que levantar diques merced a la cultura contra el furioso mar/ mal de la ignorancia. El mundo duele y es un dolor ambiguo por cuanto a veces nos regocijamos en él y otras lo conjuramos con alivio.

Heberto de Sysmo inicia su antología con un beso huracanado como “maravilloso gesto para decir te quiero”, bello proemio de una poética que es un canto de amor a la Poesía y que culmina en otro beso, en esta ocasión más casto pero igualmente divino, al decir de ella que “es el beso de Dios a los hombres”.

Heberto es consciente de la condición efímera del ser humano y de la utilidad de la palabra como eficaz instrumento para trascender su telúrica inmanencia, pues sólo aspiramos a una inmortalidad de carácter nominal. Así en él la eterna duda se plantea de forma diferente, ya no es la levedad del ser y su insoportable hermetismo la que aparece en primer término, sino una cuestión más humana, un principio sin el cual seríamos simples autómatas: sentir o no sentir, esa es la cuestión.

Heberto traza un amplio mapa temático, desde lo puramente humano, como el amor o el desamor, paradigma de ello serían los bellos y barrocos sonetos “Lance de amor” y “Retrato de oleaje” en el primer caso, y “Desengaño” y “Tempestad de lágrimas” en el segundo; hasta  lo más sacro, como en “Por si hay algún dios” donde en la duda se revela la existencia o “Padre nuestro”, un canto de sumisión, de humildad y despojo de todo aquello que nos hace pecaminosos. También podemos apreciar una interesante vertiente meta-poética por cuanto hace alusión a la génesis del poema o plantea un amplio mosaico de ideas acerca de la propia poesía, como sucede en poemas como “Carlitos” o “Las palabras”, donde como diestro orfebre declara que se decanta por lo clásico, con un claro dominio de las formas fijas, sin desdeñar  por ello el verso blanco y hasta el verso libre en otras composiciones de amplia resonancia y hondo calado. Amante de los juegos de palabras, sabe aunar conceptismo y barroquismo en iguales dosis, y nos seduce con acrósticos y hasta un poema reversible dando buena muestra de su abundante ingenio.

Por su parte, Okoriades Varacri comienza con una antipoética en la que declara sin rubor que no es poeta, pero cómo podría no ser poeta aquel que dice tanto, aquel que ama la palabra y reconoce su poder terapéutico, su indubitable valor como ingenio de denuncia. Anti-poeta tal vez, pero poeta al fin y al cabo, poeta si se quiere de lo oculto, crítico mordaz de la pantomima, de lo políticamente correcto, que habla desde la tramoya del gran teatro del mundo, que detesta la opulencia y la hipocresía y apuesta por la esencia del ser humano acusando con denuedo a todos aquellos que perpetúan la comedia de la vida. Su poesía es una decidida apuesta por una sabia vuelta a la humildad más pura, desprovista de servidumbres y egolatrías.

Okoriades es un poeta que canta, ebrio de amor, a lo que permanece oculto en la sombra o detrás de las apariencias, y que deliberadamente renuncia a la rima haciendo alarde de un dominio del lenguaje poético que le sirve para expandir su voz hacia regiones convulsas, y de un lirismo evocador, con versos sencillos e incisivos: “todo Amor, vivirá/ más allá de esta muerte/ porque de Amor/ está formado el Universo”. Imágenes cósmicas, versos satíricos y ritmos apasionados se suceden a través de unos poemas que ponen en tela de juicio el mundo en el que vivimos.

Un libro complejo que habla desde un yo poemático que trata de hallar certezas a través de sus versos y lo hace con un lenguaje elegante y barroco pero nada hermético en el caso de Heberto, y desprendido y airado en el caso de Okoriades, en suma hondo y descriptivo, que se interroga constantemente sobre el valor de la poesía, la posición del poeta en el mundo y su facultad para poder cambiarlo.

Un título sugerente que trata de arrojar  luz sobre las oscuridades del alma poniendo en solfa la grandeza y miseria del ser humano, dos formas de entenderlo y de expresarlo y no obstante afines. Una lectura muy recomendable en este principio de siglo que nos augura un futuro incierto.

                                                                                                      Gregorio Muelas 

Reseña publicada en la revista Culturamas:

http://www.culturamas.es/blog/2013/05/06/luces-de-antimonio/

Vídeo de las ilustraciones del libro realizadas por sus autores:

https://www.youtube.com/watch?v=fq8SXxCvrAo

Selección de poemas:

POBRE NUESTRO

¡Contémplanos!
Oh pobre nuestro
que estás en el hielo
alquilado será tu Nombre
venderemos nosotros tu Reino
sin tu voluntad
aquí en la tierra y sin ningún miedo
pondremos precio a nuestro pan
de cada día
sobornaremos nuestras ofensas
como jamás nosotros, aunque lo maquillamos
perdonamos a los que nos ofenden
e invitamos a beber
de la tentación a los gentiles
sin librarles de nuestro mal
Amén.

Okoriades Varacri

NOSOTROS, LOS DORMIDOS (I)

Nosotros, los dormidos;
los que decimos que estamos despiertos
los que a cualquiera llamamos amigos,
los que no sabemos si estamos en lo cierto
y vistiéndonos de vanidad
nos desvestimos.
Nosotros, los dormidos;
que alardeamos de una vida interesante
y somos la función andante
de nosotros mismos,
una comedia llena de fatalidad
el pasto de los vicios y mentiras,
el muérdago que anida en el portal
de la celestina ruina…
Nosotros, los dormidos;
somos pastores de rebaños muertos
capitanes de hundidos navíos,
mecenas de gloria en mármol
y atardeceres consumidos…

Heberto De Sysmo

UNA VEZ DESNUDOS

Una vez desnudos
ante la anarquía respirable
de la vida iluminada por el arte
ante el indomable reino de la libertad creadora
y de la armonía mística de los amantes impolutos
cuando la lengua arda en Amor
aderezada en miel y mijo
habitada por corpúsculos de filantropía
y bebamos de los afluentes escapados
del cielo de los libros cismáticos
cuando seamos embriones inmortales
simientes manifiestas
liberados espíritus y libertadores ideales
será entonces
cuando se nos aparecerá ardiente y puro
el Dios suspirado
infinitud en constante elevación
que habitará en nosotros
virtuoso
sin tiempo, sin latido y sin forma.

Okoriades Varacri

NO PERMITAS

…No permitas a mi corazón ambicioso
llenarse de tu amor proscrito,
por más que te pida y suplique
por más que me veas en dolor monstruoso,
o jamás tendrá sentido lo que he escrito.

No permitas el ocaso de la aurora
sin palabra de consuelo a quien te ame,
entrega rama de laurel a quien te adora
a quien extrañe disfrutarte a todas horas
no hagas caso a lo que diga nadie.

No permitas el azul del prado en mis infiernos
ni intentes apagar sus vivas llamas,
yo merezco arder entre los leños
llorando la muerte de cada sueño
ya esculpí mi letra en las mastabas.

No permitas un dolor sin su caricia
una herida sin su beso
un lamento sin sonrisa,
y destierra de tu corazón esa avaricia
sólo somos hueso y fugitiva brisa.

No permitas el álgebra de mi fracaso
interrumpe sus mil ecuaciones,
pues si llegara al final y fuera el caso
sentirías amor por mí
y yo amaría sin contemplaciones.

Permite el divino canto del ruiseñor
el hermoso abrazo de los amantes
la tupida flora y su bella eclosión,
permite a todo aquello que enamora
amapolas, ángeles…sin excepción.

No permitas el silencio a quien pueda rugir
ni a la cobardía acechar a los valientes,
no permitas que haga aquello para lo que nací
yo no sé amar sin sufrir
ni vivir sin hacer frente.

Quiero la rosa en mis manos
de tu gracia inmaculada,
esa que convierte a eruditos en profanos
quiero dejar de combatir y por fin mis palabras
regalarte en versos como ramos.

No permitas a mis lágrimas la alteza
de tener a tus ojos por motivo,
si algún día me derrumbo que sea por flaqueza
no quiero perder la entereza
ni por amor ni su néctar baldío.

No permitas que odie de mí lo más hermoso
aquello que nos hermana
mi sentimiento, mi alegría,
quiero ser el núcleo por el que gira tu energía
rama de árbol que te enrosca presuroso.

No permitas nunca que te quiera
pues tal vez muera
al terminar mi cometido,
yo soy invierno, tú la primavera
seguiré amándote desde el olvido.

Heberto De Sysmo

SI NO HAY

Si no hay ebria luz
no hay canto
ni oda
ni liturgia.

Sin ebria luz de Amor
no hay gloria
ni amanecer
ni verbo.

Si no hay perdón
nada amaremos
nada engendraremos
nada…
sólo poetas.

Okoriades Varacri

Publicado en las revistas:

Todoliteratura.es, Literaturas.com, Escritores.org, Sede, Manifiesto Azul.

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Título: Un fragmento de eternidad

Autor: Gregorio Muelas Bermúdez

Género: Poesía

Editorial: Germanía

ISBN: 978-84-16044-33-7

Nº Páginas: 63

Encuadernación: Tapa blanda

Año de publicación: 2014

 

“Un fragmento de eternidad es el nuevo poemario de Gregorio Muelas. Un trabajo poético de altura, con ecos clasicistas, publicado en el número 10 de la colección “Viaje al Parnaso” de la editorial Germanía”.

La carrera literaria de Gregorio Muelas Bermúdez (Sagunto, 1977), ha pasado de ser prometedora a constatarse como un valor seguro. Su escritura, como trasunto de la vida, engloba sus debilidades, su pensamiento, pero sobre todo, la honda preocupación por ese estigma que sobre todos nosotros esculpe el Tiempo, la condición en fuga de estar vivo y saber que la Muerte se aproxima.

Gregorio Muelas, vehicula este poemario con el criterio y orden musical de una sinfonía; la concepción de su poética está suscrita a un germen musical, germen que durante el poemario se escenifica minoritariamente en rimas consonantes y mayoritariamente en rimas asonantes.

El poeta valenciano Rafael Coloma, redacta un prólogo notable en el que disecciona la estructura del poemario y a la vez confiesa encontrar un existencialismo latente que hilvana los diferentes bloques que conforman esta obra, un existencialismo que siempre subyace, vigoroso y reflexivo, en los tres temas principales del poemario: la Música, el Tiempo y la Naturaleza; no por nada, Coloma titula su prólogo de la siguiente manera: Música y paisaje.

En el año 2002, el escritor argentino Héctor A. Piccoli, publica un libro titulado Manifiesto fractal, en el cual propone a la comunidad literaria mundial, rescatar el ritmo y la musicalidad en la poesía para contrarrestar esa prosificación o versolibrismo prevalente, que tanto daño ha hecho a los contemporáneos amantes de la poesía clásica desde finales del siglo XX hasta la actualidad. Gregorio Muelas se suma a ese llamamiento abanderado por Piccoli y cultiva, entre otros formatos de su repertorio: la métrica en forma de soneto blanco o clásico, la rima jotabé, el heptasílabo, el verso libre y la asonancia.

El poemario comienza con un poema titulado “Preludio” que inaugura el discurso poético con la palabra «nada», curiosamente, podría considerarse a este poema una bisagra que ensambla todo su simbolismo con el último poema del libro, titulado “Nada”, formando un final-principio recursivo y eviterno, constituyendo un viaje desde la Nada al Todo, localizaciones donde la mirada del poeta revela su enamoramiento por la Vida y su fascinación por su efímero milagro: Pero sé que todo es final, / que todo acaba, / que sólo existen los instantes, / y que cada instante, / cíngulo del tiempo, / es un fragmento de eternidad.

 El primer bloque, titulado “Aurora y agonía”, se compone de dos sonetos —blanco y clásico respectivamente— que narran, casi en tono bíblico, la “aurora” de la formación del Universo, cuna y morada de la Música; y la “agonía” de la auto-coronación de Luzbel, siniestro Ángel Caído, como Señor de la Nada. Ambos momentos, tienen una importancia capital en la memoria del poeta, ya que, de esa culminación, nace su percepción de la Vida como un curso dual y binario de fuerzas complementarias, visión que vertebra el segundo bloque del poemario, “Música en la oscuridad”, pasaje que comienza con estos esclarecedores versos: Toda nota tiene su silencio. / También toda luz tiene su sombra.

El yo lírico de Gregorio Muelas se ubica en diferentes tribunas para pronunciar su alocución. En los sonetos: “Música callada” y “Olas al fondo”, utiliza la primera persona como ente presente y exclamativo, mientras que en los poemas: “Adagio”, “Bruckner” y “Schubert Park”, el foco emisor de su poesía es un narrador omnipresente. Los magmas de su mundo interior buscan, en todo momento, la forma más propicia para manifestarse. Ese ejercicio de adecuación, aderezado con el poder magnético de algunos arcaísmos que revelan un culturalismo, o relativismo posmoderno, denota una vasta formación y vocación en un autor que ama, respeta y cree en el valor de la palabra.

El cuarto bloque lleva por título “El peso de los días”, una alusión a la obra poética del poeta Blas Muñoz Pizarro, referente y amigo del autor, poeta al que además va dedicado uno de los poemas del bloque, “Otro cielo”. Pero también el título alude a ese agónico proceso de erosión que sufre el habitante citadino de las grandes y caóticas urbes, la soledad, la deshumanización, la prisa, una desazón reflejada perfectamente en poemas como “Hoy”: …entonces entonan vítores los televisores / y vuelan altivos los sueños / de los vivos murientes, / aquellos para los que el ayer no es más / que una borrosa instantánea, / una sonrisa congelada, / y el día a día un futuro sin presente.

En el cuarto bloque, además de la sombra del tiempo, incide argumentalmente una preocupación humanista, las descripciones del mundo y sus pobladores dibujan un panorama descorazonador, donde los seres humanos viven hastiados y llenos de carencias en un mundo desgastado y posmodernista. El poeta encuentra únicamente en las alturas de la poesía, pero no de una poesía cualquiera, sino de una poesía verdadera, auténtica, porque es forma de vida; una escalera hacia la belleza, ese axis mundi desde el que puede disertar sin ser juzgado, un lugar donde su alma de artista y su conciencia de hombre pueden dialogar armónicamente y de esa eufonía mística emerge su poemario, un poemario al que podríamos llamar exegético.

En el poema “Refutación a Adorno”, la palabra poética es para Gregorio Muelas un arma para luchar contra la injusticia y el olvido, un acto de civilización contra la sumisión y la barbarie, un elemento clave para defender, legar, constatar, vivir.

En el poema “Pessoana”, el amor nos dice que siempre ha estado ahí y se revela como otra luz que conquistar, otro arma que defender.

Ya en el quinto bloque, “Apuntes de paisaje”, como su propio nombre indica, es la Naturaleza quien inspira unos versos contemplativos, evocadores, que describen la belleza de un paisaje, el vuelo de un pájaro o un atardecer, al tiempo que inunda su poesía de pensamiento, de dolor, de nostalgia. En estos breves poemas el autor imprime siempre un ápice de esperanza; sus agrestes pinceladas dibujan una posible primavera en pleno otoño, un camino alternativo que podemos transitar sin pesadumbre.

En definitiva, Un fragmento de eternidad es un poemario atípico por su pluralidad de formatos poéticos, valiente por su apuesta literaria —tan formal como conciliadora— y un ensayo rico e ilustrador sobre el ser humano moderno y sus preocupaciones. Una excusa perfecta para reflexionar sobre nosotros mismos y nuestro entorno en este efímero lapso que es la vida. Su mensaje es un proyectil lanzado en dos direcciones, al conocimiento y al corazón, un mensaje que sin duda encontrará su destino en el amor y comprensión de los lectores.