Archivos para noviembre, 2017

Publicado en la revista “Oculta Lit”:

http://www.ocultalit.com/narrativa/el-hombre-que-cabia-en-la-palma-de-su-mano-la-opera-prima-de-francesc-barbera/

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Título: El hombre que cabía en la palma de su mano

Autor: Francesc Barberá

Ilustraciones: Riki Blanco

Editorial: Unaria Ediciones

Género: microrrelato

Año de publicación: 2017

Número de páginas: 215

ISBN: 978-84-947109-3-3

Amelia Díaz Benlliure es una gran poeta castellonense. Su labor como editora, al frente de Unaria Ediciones, no es menos grande si tenemos en cuenta la visible evolución de un sello editorial —de los honestos, sí, esos que no piden dinero a sus autores por publicar— que en pocos años ya gestiona su propio certamen literario, tiene presencia activa en ferias y festivales a nivel nacional, y su nómina de autores ya aglutina bastantes firmas imprescindibles.

La importantísima figura del editor en el panorama literario actual se está perdiendo. Algunas editoriales maquetan lo que el autor les envía, sin proponer un mínimo de corrección ortográfica o de estilo, trasladan a la imprenta unas galeradas a las que les falta la opinión experta de un editor; porque una cosa es escribir, y otra muy diferente, es editar. Toda publicación rigurosa debe pasar por las manos de un editor al que le apasione su trabajo, que mime cada publicación, y ese es el caso de Díaz Benlliure. Como editora, no solo tiene el mérito de apostar por autores noveles que más tarde despuntarán, sino también de encontrar la forma física más adecuada para cada obra que publica.

El hombre que cabía en la palma de su mano está escrito y editado de forma valiente. Sus medidas de bolsillo (14,5 x 15,5 cm) lo convierten en un objeto fácilmente manipulable, puede acompañarnos en el autobús o el metro; pero su estética y tacto seducen desde el exterior: encolado, solapas, página de guarda en consonancia estética; y ya en el interior, nada se apelotona ni entorpece la lectura, al contrario; los microrrelatos se encuentran en las páginas recto, y el blanco de la página o en ocasiones, las ilustraciones en blanco y negro de Riki Blanco, en las páginas verso. Su diseño, desde la tipografía, al color (luminosidad) y la ubicación centrada de los textos, son rasgos que denotan una cuidada edición que, para aquel que entiende, no cae en saco roto.

Por microrrelato, entendemos un texto breve, aunque los hay de más de una página. Evidentemente, pensamos en un texto narrativo, una especie de historia condensada en pocas líneas, un ejercicio literario de síntesis en el que la retórica o lo no significativo no tienen lugar. Y entendemos bien, aunque por brevedad, el libro que nos ocupa es más breve, si cabe. Como dato, decir que uno de los microrrelatos de Barberá está escrito únicamente con seis palabras, más el título; por tanto, no solo microrrelatos, sino una buena cantidad de nanorrelatos, componen esta obra. Lejos quedan esas doscientas palabras o ciento cuarenta caracteres a los que estamos acostumbrados. Y qué decir de los títulos. Ante una empresa tan ardua, el valor catafórico del título cobra especial relevancia. La elección de los títulos como tales, además de su presencia en mayúscula, negrita y yuxtapuesto al texto, es muy acertada, hace que la posible interpretación del texto siempre caiga del lado bueno. Una buena muestra de ello es el siguiente ejemplo:

SE PRECISA VIDENTE

— Llamaba por lo del anuncio que publicaréis mañana.

Barberá se revela como un malabarista de palabras, ya en la contraportada del libro, Miguel A. Zapata previene de  esta forma:

No es imposible que un hombre quepa en la palma de su mano. Solo se precisa la palabra exacta que conjure el prodigio. En este espléndido y sorprendente volumen de textos brevísimos, Francesc Barberá nos deleita con brillantes juegos léxicos, piruetas verbales, refutaciones varias de las leyes físicas, trampantojos lúdicos, sucesos inauditos, atrocidades poéticas y crímenes ejemplares. Una obra, en definitiva, amistada con lo maravilloso como solo la buena literatura puede hacerlo.

El imaginario del autor es muy amplio, bebe de muchísimas fuentes, y por ello, la diversidad de registros en cuanto al género, o la ingente capacidad de recursos literarios, son hechos manifiestos que dotan al conjunto de un  ritmo, peso y profundidad muy equilibrados. El humor, es sin duda, una constante de su propuesta, algo que conecta con el lector y le hace empatizar rápidamente con lo narrado; múltiples géneros humorísticos se resuelven en estos relatos, quizás el humor negro tenga una especial presencia:

VACÍO

Lo abrí en canal. Ni siquiera así encontré a su niño interior.

Pero si un recurso estilístico predomina en toda la obra, ese es la elipsis. Pragmáticamente, exige un lector activo, pero la habilidad de Barberá hace de este libro una antología de minicuentos para todos los públicos. Lo no narrado, pero contrapuesto a lo narrado y por ello sugerido, se evidencia magistralmente en microrrelatos como:

TERAPIA

Ahora vístete y cuando cuente hasta tres, despertarás y no recordarás nada.

En lo formal, encontramos condensación temporal, sí, pero llena de paradojas. Indizado en la modernidad cultural,  en una urbanidad polivisual y decadente, precisamente su ironía no oculta el juicio de valor de una conciencia que expende su opinión a través de omitidas y fabulosas moralejas.

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Francesc Barberá

Su intertextualidad es poliédrica. Dado lo esquemático del espacio literario y su dependencia de lo paratextual, la concisión, tanto del enfoque narrativo, como del lenguaje empleado, revela la maestría de un autor que no parece un recién llegado a estos lares. Barberá dota de encanto a sus composiciones, se maneja como pez en el agua ante la escasez de recursos, su capacidad intelectual resuelve adecuadamente cada microhistoria, y aunque parezca mentira, las culmina con contundencia.

Los microrrelatos se suceden en un continuo que en ocasiones pone de relieve agrupaciones temáticas. Es justo señalar que las ilustraciones de Riki Blanco conviven armónicamente con los textos e incluso aportan más personalidad a la obra a través de su mordaz transparencia. Estas pequeñas píldoras de letras son, en ocasiones: pedradas, por su crítica; balas, por lo expeditivo de sus argumentos; cosquillas, por su motivación a la risa; pero también fábulas o simplemente fantásticas ficciones. Toda etiqueta es injusta e incompleta ante una obra de estas características. Este libro cabe en la palma de nuestra mano, pero no su riqueza, el talento de su autor sobrepasa cualquier límite y propone un juego en el que las reglas cambian al pasar una nueva página, como por ejemplo, en el texto titulado “El ahorcado”, donde el motivo al que se alude es descrito uniendo las letras que faltan:

EL AHORCADO

Fin_lmente, encontró un _otivo para n_ quita_se la vida.

De lectura amable, música entretenida y paisaje mental sofisticado, estas cien breverías sacuden las telarañas del cliché, por su ironía, parodia o metaficción; deshojan la rutina del lector adocenado en el redundante clasicismo y falta de innovación de gran parte de la producción literaria actual, y nos enseña, a la vez que entretiene, otra forma de hacer literatura, sin duda, pequeña gran literatura, en la que el simbolismo y la poesía, rearman y dulcifican una prosa —ilusionante— más necesaria que nunca:

PANTOMIMA

En el parque, la gente se burlaba del mimo que tiraba de una cuerda.

Hasta que aquel edificio se derrumbó.

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En esta fotografía me encuentro (de izquierda a derecha) con: Gregorio Muelas, Enna Villarroya, Rafael Mesado y Arantxa Esteban. (Yo soy el de la derecha).

Con motivo de la presentación de los números 1 y 2 de la revista “Crátera”, y el número 14 de la revista “Azaharanía” (3-11-2017), Gregorio Muelas y quien suscribe, fuimos invitados por Marcelo Díaz, coordinador de la tertulia castellonense El Almadar, a hacerlo en La Bohemia, sala cultural —ya emblemática— castellonense, donde no es raro ver —entre otras muchas cosas— interesantes exposiciones de arte, presentaciones de libros o incluso, actuaciones musicales.

Las instantánea, fue tomada después de la presentación, en un local cercano. Las buenas vibraciones y la grata conversación propiciaron uno de esos momentos especiales por los que merece la pena desplazarse a otra ciudad con el pretexto de hablar de poesía.

“Azaharanía” y “Crátera”: dos revistas de poesía hermanadas por la amistad.

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Próxima presentación del número 2 de la revista “Crátera”, el próximo jueves,  9 de noviembre, a partir de las 19:30 h, en la Sala Multiusos de la Casa Palacio de Vivanco (Camino Real, 22), en Catarroja (Valencia).

Introducirá al acto el Excmo. alcalde de Catarroja D. Jesús Monzó.

Intervendrán José Antonio Olmedo, Gregorio Muelas y Jorge Ortiz, editores y directores de la revista, acompañados por Bibiana Collado, poeta, profesora y miembro del comité asesor.

Organizan:

Crátera. Revista de Crítica y Poesía Contemporánea, Ayuntamiento de Catarroja y Asociación Literaria Crátarroja.

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Contenidos y colaboradores del n.º 2:

Ilustraciones:

Cubierta: Juan Carlos Mestre

Portadillas: Enriqueta Hueso, Ricardo Ranz, Marcelo Díaz, Sara García Lafont.

Inéditos:

Luis Antonio de Villena, Nuno Júdice, Jorge Riechmann, Enrique Falcón, Alejandro López Andrada, Juan Ramón Barat, Guadalupe Grande, Marta López Vilar, Vanesa Pérez-Sauquillo, Verónica Aranda, José Cabrera Martos, Rafael Correcher, Sergio Navarro, David Trashumante, Ramon Ramon, Teresa Ramos.

La mirada de Basho (haikus):

Félix Arce Araiz, Mila Villanueva, Xaro Ortolá.

Experimental:

Juan López de Ael, Fran Soto (selección de David Acebes Sampedro).

Traducción:

Robert Serban por Elisabeta BotanStela Sourafí y Ceofanis Panagiotópoulos por Natasa Lambrou.

La entrevista:

Nacho Escuín por Jorge Ortiz Robla

Investigación:

“Hilde Domin y el despertar de la conciencia poética” por Gema Estudillo.

Reseñas:

“Entre dos nadas. Antología consultada” de Francisco Brines por José Luis Morante;
“Cantó un pájaro. Antología esencial” de Vicente Gallego por Santos Domínguez;
“Sin ir más lejos” de Fermín Herrero por David Acebes Sampedro;
“Poesía Completa” de Mário de Sá-Carneiro por José Ángel García Caballero;
“De exilios y moradas” de José Luis Zerón Huguet por Gregorio Muelas Bermúdez;
“El primer día” de Julio César Galán por Gregorio Muelas Bermúdez; 
“Tú me mueves” de Agustín Pérez Leal por José Antonio Olmedo López-Amor; 
“Sangre seca” de Josep M. Rodríguez por José Antonio Olmedo López-Amor.

Leído por:

“La noche de Europa” de Dionisio Cañas por Ramón Campos;
“Geometría del Abismo” de David Sarrión Galdón por Jorge Ortiz Robla;
“Cada noche un poema. Antología” de Montserrat Abelló por Antonio Praena;
“Acadèmia d´idiomes invisibles” de Anna Bou Jorba por Eduard Xavier Montesinos.

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Blog de “Crátera”:

http://revistacratera.blogspot.com.es/?m=1

Pide tu ejemplar al correo de la revista:

revistacratera@gmail.com

 

Publicado en la página del Ateneo Mercantil de Valencia:

http://www.ateneovalencia.es/poetas-en-el-ateneo-xiv-maria-teresa-espasa-emocion-y-sentimiento-en-un-merecido-homenaje/

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Fotografía de José Luis Vila Castañer.

El pasado viernes, 27 de octubre, en la decimocuarta entrega del ciclo “Poetas en el Ateneo” que presenta Vicente Barberá y coordina Vicente Bosch, el Ateneo Mercantil de Valencia recibió a la poeta María Teresa Espasa.

A partir de las siete de la tarde, al emblemático Salón Sorolla de este centenario Ateneo, fue acudiendo un buen número de público a este ciclo literario, una ceremonia poética, llena de música, recital, entrevista, y en definitiva, una oportunidad única para conocer en profundidad, no solo la obra, sino la dimensión humana del autor invitado que no tiene parangón entre los eventos literarios que hoy se celebran en la Comunidad Valenciana.

Dada la situación convaleciente por problemas de salud de María Teresa Espasa y por su trayectoria literaria y humana, el acto se convirtió en un merecido y emotivo homenaje.

Vicente Bosch, directivo del Ateneo Mercantil, pronunció unas palabras de bienvenida y reconoció la relevante figura de la poeta convocada. Por su parte, Vicente Barberá agradeció a José Luis Vila, José Antonio Olmedo y Virgilio Fuero, sus labores como fotógrafo, cronista y realizador audiovisual, respectivamente.

Asimismo, Barberá, tras citar algunos de los logros acumulados a través de la extensa carrera literaria de Teresa Espasa, como por ejemplo: ser mecenas de varias generaciones de poetas valencianos, su labor como locutora radiofónica, su experiencia como fundadora de la revista Corondel, fundadora de la Tertulia la Buhardilla, su pertenencia al grupo El limonero de Homero o la innumerable organización de recitales y presentaciones; dio paso a Juan Manuel de Zaldúa, músico colombo británico, quien interpretó a la guitarra tres temas musicales.

Barberá dio paso a la sección fotográfica, un apartado donde María Teresa Espasa fue comentando instantes de su vida a través de doce fotografías. Así, pudimos verla en su época de estudiante, con las escritoras integrantes de la Plataforma de Escritoras del Arco Mediterráneo o recibiendo el galardón especial de los Premios de la Crítica Literaria Valenciana.

A continuación, el poeta, narrador y periodista, Ricardo Bellveser, dio lectura al poema de María Teresa, titulado “Oscurece”, no sin antes dedicar unas agradecidas y cariñosas palabras a quien desde hace mucho tiempo es una buena amiga.

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María Teresa Espasa

Seguidamente, Barberá dio comienzo a su particular entrevista a la poeta. En esta ocasión, tras cada pregunta, dio paso a dos personas invitadas a leer poemas de la autora, así recitaron hasta un total de quince escritores, quienes agradecieron uno a uno su respeto y agradecimiento a una personalidad de las letras valencianas. Tras la pregunta: « ¿Qué te motivó para realizar aquel gran proyecto de Pliegos de Ítaca? » Juan Manuel de Zaldúa realizó su segunda intervención musical. Los escritores que intervinieron son los siguientes, por orden de intervención: Ricardo Bellveser, Ana Noguera, Blas Muñoz, Encarna Beltrán, Juan Luis Bedins, Mila Villanueva, Virgilio Fuero, Elga Reátegui, Marina Izquierdo, Elena Torres, José Antonio Olmedo, Ana Fernández de Córdova, Mar Busquets, Rosa María Rodríguez y Rafael Soler. También entre las preguntas y poemas recitados, llegó el turno del poema recitado por Virgilio Fuero, una proyección audiovisual en la que declamó el poema titulado “El Montgó”, perteneciente al libro En alguna parte es otoño. El propio Virgilio hizo entrega a Teresa Espasa del vídeo proyectado, como recuerdo del entrañable homenaje.

A través de las preguntas que Vicente Barberá formuló a Teresa Espasa, supimos que uno de los poetas que ha influido en su obra estaba presente en la sala, se trata de Ricardo Bellveser. Supimos también, que la autora de El Congreso recomienda leer mucho a los poetas que están empezando; que uno de sus últimos proyectos es un libro de relatos eróticos y que el premio que más ilusión le ha hecho ha sido el de la Crítica Valenciana.

Tras formularle una tanda de preguntas rápidas, en la que sus respuestas arrancaron risas entre el público, intervino de nuevo Juan Manuel de Zaldúa, pero esta vez acompañado por la voz de Maitechu, su hija, de diez años, quien encandiló al público por su espontaneidad y desparpajo.

Ya para despedir el acto, Vicente Bosch reconoció la emoción y el sentimiento vertidos en este encuentro, felicitó a Teresa Espasa en nombre del Ateneo Mercantil y Vicente Barberá pronunció palabras de agradecimiento a todos los presentes y colaboradores; anunció que el próximo poeta invitado al ciclo será Antonio Porpetta e invitó a María Teresa a recitar algunos poemas propios. Como colofón, la autora fue obsequiada con un espléndido ramo de flores y el acto terminó con la tradicional fotografía colectiva.